lunes, 5 de diciembre de 2016

RBC: Llamamiento del PCI (m) contra el terrorismo de estado contra el pueblo de Cachemira de los gobiernos de la India y Pakistán

En la Red de Blogs Comunistas (RBC) hemos traducido el comunicado del Comite Central del Partido Comunista de la India (maoista) en el que se hace un llamamiento a oponerse al terrorismo de estado de los gobiernos de la India y Pakistán contra el pueblo de Cachemira.

!No al terrorismo de estado de India y Pakistán en Cachemira!

!Apoyemos la lucha de la nación cachemira por su libertad!



PARTIDO COMUNISTA DE LA INDIA (MAOÍSTA)
COMITÉ CENTRAL


2 de octubre de 2016


¡OPONGÁMONOS AL TERRORISMO DE ESTADO CONTRA EL PUEBLO DE CACHEMIRA!

¡EXIGIMOS QUE SE DETENGA LA POLÍTICA BELICISTA, CHOVINISTA Y AGRESIVA DEL RÉGIMEN HINDUISTA, FASCISTA Y EXPANSIONISTA DE MODI CONTRA PAKISTÁN!
¡OPONGÁMONOS AL TERRORISMO DE ESTADO CONTRA EL PUEBLO DE CACHEMIRA!
¡APOYEMOS LA JUSTA LUCHA DE LA NACIÓN CACHEMIRA POR SU LIBERTAD [AZADI EN HINDI]!

Resultado de imagen de no india, no pakistanEl ataque acaecido en la noche del 18 de septiembre contra una base del Ejército indio en Uri, en el estado de Jammu y Cachemira, se saldó con 17 soldados muertos y al menos 20 heridos, dos de los cuales fallecieron más tarde. Ha sido éste el mayor golpe sufrido por el Ejército indio en Cachemira en los últimos años. Tras el ataque, los partidos de la clase dominante, encabezados por el hinduista y fascista BJP [Bharatiya Janata Party (Partido Popular Indio), en hindi] y el bloque nacionalista hindú, todos a coro, se pusieron a entonar sin descanso la cantinela patriotera antipakistaní, expresión de la agresividad expansionista india. Los partidos de la oposición competían entre sí por ver quién parecía más “nacionalista” al hacer declaraciones antipakistaníes y exigir “medidas contundentes”. Las acusaciones de la oposición y de los medios de comunicación empresariales contra el gobierno de Modi por su supuesta incapacidad para actuar “enérgicamente” y “dar una lección a Pakistán” no se hicieron esperar. Ni que decir tiene que el gobierno de Modi y la RSS [Rāṣṭrīya Svayamsēvaka Saṅgha (Organización Nacional Patriótica), en hindi] no necesitaban que nadie les espoleara para dar rienda suelta a un aluvión de invectivas contra Pakistán tras el ataque de Uri, calificándolo de “patrocinador del terrorismo”, “Estado terrorista”, “epicentro del terrorismo global”, etc.

En medio del creciente vocerío de chovinismo nacionalista, entonado por las clases dominantes indias, y de patrioterismo del mismo jaez, del gobierno de Pakistán, un portavoz del Ejército indio (Director General de Operaciones Militares en Jammu y Cachemira) declaró en una conferencia de prensa celebrada en Nueva Delhi que el ejército había llevado a cabo con éxito el 28 de septiembre un “ataque quirúrgico” al otro lado de la Línea de Control. Afirmó que habían resultado destruidas diversas “infraestructuras terroristas”, entre las que mencionó varias “plataformas de lanzamiento”, y que habían sido abatidos varios “terroristas”. Apenas unos días antes, el ejército había informado de la supuesta muerte de unos diez “terroristas” mientras trataban de cruzar la Línea de Control, según se dijo. El ejército, sin embargo, no aportó prueba alguna que confirmara tal extremo. De igual modo, desde diversos ámbitos nacionales e internacionales se ha puesto en duda la veracidad del calificado como “ataque quirúrgico”. Algunos periodistas que visitaron la Línea de Control por el lado de la Cachemira ocupada por Pakistán y hablaron con habitantes de la zona no pudieron encontrar ninguna prueba de “ataques quirúrgicos” del Ejército indio. La presión sobre el gobierno indio para que aporte pruebas ciertas no ha dejado de aumentar, si bien hasta ahora éste se ha negado obstinadamente a mostrarlas.

En realidad, el modo en que el gobierno efectuó el anuncio del “ataque quirúrgico” y el hecho de que más tarde se negase a dar pruebas concretas cuando se le solicitaron, es motivo suficiente para sospechar de la verdad de todo el asunto. Este “ataque quirúrgico” guarda enorme similitud con el modus operandi del gobierno de Modi después de que, el año pasado, el Ejército indio sufriera un gran número de bajas en un ataque llevado a cabo por el NSCN [Consejo Nacional Socialista de Nagaland/Nagalim, en sus siglas en inglés], dirigido por SS Khaplang, en Manipur. A posteriori, el gobierno de Modi declaró públicamente que el ejército había llevado a cabo un ataque en territorio de Myanmar en el curso de una “persecución en caliente” de la guerrilla de Nagaland y que había matado a varios de sus integrantes, aseveración que sigue sin demostrarse y que fue desmentida rotundamente tanto por dicha organización como por el gobierno de Myanmar. El anuncio del reciente “ataque quirúrgico” parece estar motivado, igualmente, más por razones políticas que por necesidades militares. Su principal objetivo es aplacar al electorado hinduista del BJP/Bloque nacionalista hindú y poner a los partidos de la oposición a la defensiva. Pero el hecho mismo de realizar tales afirmaciones demuestra ampliamente que por muy susceptible que sea en lo tocante a la “unidad e integridad” de “Bharat Mata” [“Madre India”, en hindi], el gobierno de Modi no tiene escrúpulos en violar la soberanía y la integridad territorial de otros países y naciones, incluidos nuestros vecinos, si es en interés de las clases dominantes y de sus amos imperialistas, en especial del imperialismo norteamericano. De hecho, la agresión y la intervención militar contra nuestros vecinos ha sido siempre la política de los gobernantes expansionistas indios y sigue siendo una parte integral de la agenda fascista brahmánico-hindú, que pasa por establecer el gran “Hindu Rashtra” [“Estado hindú”, en hindi] en todo el sur de Asia. En el pasado, ya algunos portavoces del BJP hicieron público su compromiso de establecer el “Akhand Bharat” [“La gran India unida”, en hindi] por medios pacíficos. La responsabilidad de poner al país al borde de la crisis actual recae sobre esta política expansionista de las clases dominantes indias.
 
Pero, aunque se soslaye la cuestión de si el “ataque quirúrgico” se produjo realmente o no, se puede afirmar con bastante seguridad que el gobierno de Modi tomó la decisión de hacer pública dicha aseveración para tratar de recomponer su penosa imagen a nivel nacional e internacional tras el fracaso absoluto y manifiesto de su política en Cachemira. Incapaz de responder de otro modo que no fuese por la fuerza militar –hasta la fecha, se ha cobrado las vidas de casi un centenar de cachemires y más de 20.000 han resultado heridos– al actual levantamiento, histórico y sin precedentes, de las masas de Cachemira, el gobierno de Modi necesitaba un pretexto para desviar la atención del mundo de las atrocidades cometidas por las fuerzas de ocupación indias en Cachemira. El gobierno pretendía trocar su imagen de terrorista de Estado en Cachemira por la de víctima del “terrorismo transfronterizo promovido por otro Estado”. Y se encontró con tal pretexto en el ataque de Uri.

Por otro lado, el gobierno de Modi estaba buscando la ocasión de canalizar sin riesgos el creciente descontento de las masas del país hacia un “enemigo” exterior. Desde las últimas elecciones legislativas, el Bloque nacionalista hindú y el BJP no han dejado de trabajar de forma planificada para ganarse a las castas desfavorecidas y a los dalits con el fin de consolidar su base social y minimizar la resistencia ante sus decisiones reaccionarias y antipopulares. Utilizando la maquinaria del Estado, el BJP de Modi ha presentado a bombo y platillo varios programas dirigidos a los trabajadores, campesinos, castas desfavorecidas, dalits, adivasis, mujeres y a los más pobres de entre los pobres. Aun así, la política económica de Modi ha fracasado por completo a la hora de mitigar la agudísima crisis social y el descontento resultante. Ha fracasado absolutamente en su supuesta intención de traer “achhe din” [“días mejores”, en hindi] a la gran mayoría de la población del país. Los “achhe din” siguen siendo sólo el privilegio de los imperialistas y de una minúscula minoría de gentuza: los grandes capitalistas, los grandes terratenientes, los políticos de la clase dominante, los burócratas y altos funcionarios del gobierno, etc. Durante más de dos años de gobierno, Modi ha demostrado su absoluta incapacidad para resolver cualquiera de las candentes cuestiones económicas, políticas y sociales que afectan a las masas y para abordar su descontento. Este descontento se expresa a través de diversos movimientos de masas de los trabajadores, campesinos, castas desfavorecidas, dalits, adivasis, estudiantes, empleados, minorías religiosas, nacionalidades oprimidas, etc., entre los cuales, el actual estallido en Cachemira es el más activo y amplio.

Otro factor que subyace en la agresividad del gobierno de Modi hacia Pakistán es la proximidad de las elecciones a la Asamblea Nacional. También son de gran importancia para el BJP las elecciones en Uttar Pradesh, seguidas de las de estados como el Punyab y Gujarat, donde está en juego el destino de sus gobiernos en solitario o en coalición. Es mucho lo que se juega el BJP y más después de su absoluto fracaso en las recientes elecciones legislativas celebradas en Bengala, Kerala, Tamil Nadu y Pondicherry (podría alcanzar una victoria de consolación tan sólo en Assam debido principalmente a los 15 años de desgobierno del Partido del Congreso). Es por ello que, ante las próximas elecciones y al servicio exclusivo de sus intereses particulares, el BJP y el Bloque nacionalista hindú se han entregado a la desesperada a la retórica pseudonacionalista contra Pakistán.

Así pues, el gobierno de Modi ha utilizado el ataque de Uri para lograr principalmente dichos objetivos. Su respuesta al ataque de Uri, junto con sus esfuerzos diplomáticos para “aislar” a Pakistán en el plano internacional, concuerda plenamente con la política de las clases dirigentes indias: opresión nacional en Cachemira y expansionismo a costa de los países vecinos. Aunque ésta ha sido la política seguida por todos y cada uno de los gobiernos desde 1947, nunca se había reflejado de modo tan brutal, tan despiadado y tan cínico como con el actual gobierno de la Alianza Democrática Nacional que encabeza el fascista y brahmánico-hindú BJP. No es de extrañar que todos los partidos parlamentarios, incluidos los revisionistas del PCI (Marxista) y del PCI, se pronuncien en términos semejantes al BJP y respalden a la banda fascista y xenófoba de los Modi-Amit Shah-Mohan Bhagavat-Rajnath-Parikkar, puesto que todos ellos representan los mismos intereses de la clase dirigente india.

No contento con la historia del “ataque quirúrgico”, el gobierno de Modi se ha lanzado a una virulenta campaña de chovinismo nacionalista y está tratando de desencadenar la histeria bélica en el país. El gobierno de Modi está empeñado en crear un ambiente de guerra: ha desplegado fuerzas militares y paramilitares adicionales en la frontera, ha efectuado bombardeos y disparos al otro lado de la línea, ha ordenado a los residentes de la zona de la frontera internacional que abandonen sus hogares, ha declarado la “alerta máxima” en los estados limítrofes, ha seguido con sus sospechosas declaraciones, como la de haber “detectado” “terroristas” en Mumbai, etc. Ha dado al traste con la Cumbre de la Asociación Sud-Asiática para la Cooperación Regional, al presionar a varios países de Asia meridional con la amenaza de recortar los intercambios económicos y rebajar las relaciones diplomáticas, así como de derogar el tratado de larga data de aprovechamiento compartido de agua con Pakistán y otras medidas de cariz semejante. Al mismo tiempo, el gobierno de Modi ha intensificado sus esfuerzos diplomáticos a fin de recabar apoyo internacional para su ocupación y represión en Cachemira, su agresión contra Pakistán en nombre de la “guerra global contra el terrorismo” y su “aislamiento” internacional. Para ello, ha buscado el apoyo principalmente del gobierno de Estados Unidos.
Resultado de imagen de cachemira entre india y pakistan

El gobierno paquistaní de Nawaz Sharif, por su parte, ha redoblado su retórica antiindia y patriotera como respuesta, fundamentalmente, a la situación interna reinante en su país. Las clases dirigentes paquistaníes se enfrentan a una ira popular creciente debido a la crisis económica y política cada vez más profunda y a la agudización de las contradicciones sociales en el país. Las políticas estratégicas y económicas proimperialistas llevadas a cabo por el gobierno de Nawaz Sharif, las operaciones militares en curso contra las minorías nacionales y los grupos islámicos, su reticencia a apoyar el movimiento de liberación de Cachemira en el pasado, etc., están provocando un profundo malestar entre las masas pakistaníes. En este contexto, los principales partidos de la clase dirigente del país, incapaces siquiera de sentarse juntos para tratar cualquier asunto, han conseguido unirse para dar a la India una “respuesta adecuada” y están animando a las masas para que cierren filas en torno al gobierno. También Pakistán ha intensificado sus preparativos militares y está empleando un lenguaje nacionalista y chovinista para crear un ambiente de guerra.

Mientras los gobernantes paquistaníes invocan la cuestión de Cachemira con la promesa de darle todo su apoyo y recalcan en los foros internacionales el papel opresor de la India, los gobernantes indios, en un intento por superar a su rival, han comenzado a plantear el tema del movimiento de liberación nacional de Baluchistán. Las clases dominantes de cada uno de los dos países afirman respaldar a los movimientos de liberación nacional de su oponente, al tiempo que subyugan a las nacionalidades oprimidas y aplastan a los justos movimientos de liberación nacional que hay dentro de sus propias fronteras. Esto demuestra con claridad el oportunismo y el rotundo fracaso de las clases dominantes de ambos países. Plantean la cuestión de la opresión nacional y del derecho a la autodeterminación de las nacionalidades oprimidas sólo para servir a sus propios intereses de clase y al de las potencias imperialistas, y no por una auténtica solidaridad hacia las naciones y los pueblos en lucha. En consecuencia, las clases dirigentes de Pakistán o la India no son, y nunca podrán serlo, los aliados genuinos, dignos de confianza y creíbles del pueblo de Cachemira o del de Baluchistán en sus luchas de liberación nacional.

El origen de este pulso entre las clases dominantes de la India y Pakistán por la cuestión de Cachemira está en el conflicto de sus intereses económicos y estratégicos. Como compradores del imperialismo, representan también los intereses de las diferentes potencias imperialistas que las respaldan. Es mucho lo que Estados Unidos, Gran Bretaña y la UE se juegan económica y militarmente en ambos países del sur de Asia. La India es un mercado extremadamente importante para el imperialismo estadounidense, y más en un momento en el que, como el actual, se encuentra bajo los efectos de una grave crisis económica y financiera. De ahí que EEUU necesite que la economía india se abra aún más al saqueo neocolonial y a la explotación sin límites, fortaleciendo su control sobre la India. A su vez, EEUU considera a la India como un centro estratégico importante para contener la creciente influencia de sus rivales en Asia (Rusia y China) –de China específicamente en la región del Pacífico asiático–, en especial cuando los vínculos económico-diplomático-militares de Pakistán con ambos países se están ampliando.

En este contexto de creciente conflicto interimperialista entre los Estados Unidos y sus aliados, por un lado, y Rusia, China e Irán, por otro (que se manifiesta muy especialmente en la pugna por Siria y Ucrania), Estados Unidos quiere que la India esté firmemente de su lado. Las estrechas relaciones de Rusia con algunas exrepúblicas soviéticas de Asia central y los crecientes lazos económicos de China con ellas son otra causa de preocupación para Estados Unidos. El gobierno indio es también un importante aliado de Estados Unidos en su “guerra global contra el terrorismo”. En ese sentido, Estados Unidos y sus aliados imperialistas están alentando y utilizando la ambición de poder de las clases dominantes indias, y satisfaciéndola, hasta cierto punto, para asegurarse una mayor integración de la economía india en el mercado imperialista mundial.

Al mismo tiempo, no obstante, Estados Unidos también pretende que Pakistán esté de su parte para defender sus intereses económicos y estratégicos en Asia meridional, central y occidental, en su guerra en Afganistán y para contrarrestar a Rusia y China. Por lo tanto, no es probable que EEUU y sus aliados accedan a la pretensión del gobierno indio de aislar a Pakistán internacionalmente y de detener la “ayuda/asistencia” económica, diplomática y militar que recibe. Los esfuerzos del gobierno indio por aislar a Pakistán en el ámbito internacional, con el objetivo de obligarle a dejar de apoyar al movimiento cachemir, no tendrán éxito. El apoyo estratégico de las potencias imperialistas a sus compradores indios y paquistaníes continuará relativamente inalterado a corto plazo, aunque el alcance y el nivel de dicho apoyo puedan experimentar algunas variaciones tácticas de acuerdo con los cambios en la política internacional y en el equilibrio de fuerzas. Puesto que detrás del choque de intereses entre los gobiernos compradores de los dos países está el enfrentamiento entre las potencias imperialistas, la tensión y la acritud mutua entre ambos países seguirán existiendo e incluso podrán intensificarse con el agravamiento de las contradicciones fundamentales en el mundo.
 
En este contexto, es evidente que mientras las clases dirigentes indias persistan en su pretensión de suprimir el derecho a la autodeterminación del pueblo cachemir, prosigan con sus políticas xenófobas y fascistas hacia los musulmanes y mantengan su injerencia en los asuntos internos de los países del sur de Asia, en especial de Pakistán, no podrán evitar ataques como el de Uri. Como tampoco podrán las clases dominantes pakistaníes evitar que los pueblos y naciones oprimidos practiquen la resistencia armada contra el sometimiento y la opresión. Mientras las clases dominantes compradoras de ambos países continúen cediendo a los intereses estratégicos y económicos del imperialismo, nunca podrán contener la rebelión popular, armada o desarmada.

El Comité Central del PCI (Maoísta) llama al pueblo de la India a tomar conciencia de las maquinaciones nacional-chovinistas de las clases dirigentes indias, tramadas por el gobierno de Modi y los partidos parlamentarios contra Pakistán. Los pueblos de la India y Pakistán no tienen nada que ganar con una escalada militar o una guerra entre ambos países y sí mucho que perder. Serán los pueblos de ambos países quienes tendrán que soportar la enorme carga financiera de una eventual movilización militar a gran escala en la frontera, en función de la intensidad y del alcance de tal despliegue. Por lo tanto, exhortamos al pueblo a que se oponga a cualquier tipo de intervención expansionista del gobierno indio contra la Cachemira ocupada por Pakistán y contra Pakistán, ya sea mediante “ataques quirúrgicos”, la agresión militar directa o sanciones económicas o diplomáticas. El Comité Central reitera su inequívoco apoyo al derecho del pueblo de Cachemira a la autodeterminación, incluyendo la secesión de la India, e insta al pueblo indio a defender firmemente este derecho del combativo pueblo cachemir. Al pueblo de Cachemira le decimos: “¡No estáis solos!” ¡Opongámonos a la ocupación india de Cachemira y al terrorismo de Estado continuado de las fuerzas armadas indias! ¡Apoyemos la lucha de la nación cachemira por su libertad! ¡Exigimos que se detenga la política belicista, chovinista y agresiva del gobierno indio que dirigen los fascistas hinduistas para fomentar el expansionismo! ¡Exigimos que se ponga fin a las amenazas e intimidaciones contra artistas y ciudadanos paquistaníes en la India! ¡No rotundo a cualquier tipo de guerra con Pakistán!

(Abhay)
Portavoz
Comité Central
PCI (Maoísta)

lunes, 28 de noviembre de 2016

Comunicado de la Red de Blog Comunistas por el fallecimiento de Fidel Castro

La Red de Blog Comunistas (RBC) rinde homenaje revolucionario a Fidel Castro Ruz, líder de la Revolución cubana y figura fundamental en la historia de la segunda mitad del siglo XX.

Con la muerte de Fidel Castro se pone fin simbólicamente al ciclo revolucionario iniciado en 1917.

No es éste el momento de entrar en valoraciones políticas sobre el papel de Fidel Castro en el devenir del Movimiento Comunista, de la lucha de clases a nivel internacional y de la construcción del socialismo en Cuba. Más pronto que tarde, un nuevo ciclo de revoluciones triunfantes sabrá aventar de su legado la paja del grano con que alumbrar un nuevo mundo sin explotación capitalista.

En todo caso, a los miembros de la RBC no nos cabe duda de que el espíritu internacionalista y la firmeza antiimperialista de Fidel Castro y de la Cuba revolucionaria que dirigió serán fuente inmarcesible de inspiración para todas las futuras revoluciones proletarias.

sábado, 5 de noviembre de 2016

Comunicado de prensa del Comité Internacional de Apoyo a la Guerra Popular en la India: campaña 24 de noviembre

En cumplimiento del compromiso de ser la voz en español del Comité Internacional de Apoyo a la Guerra Popular en la India, RBC ha traducido su comunicado de prensa de noviembre de 2016 relativo a la campaña a celebrar el próximo 24 de noviembre:

"El Comité Internacional de Apoyo a la Guerra Popular en India llama al proletariado internacional y a las organizaciones revolucionarias y democráticas a participar activamente el próximo 24
de noviembre de 2016 en la campaña para exigir la liberación de  los compañeros Ajith y Kobad Gandhy y de todos los presos políticos de la India. 

 El 24 de noviembre de 2016 es el quinto aniversario del cobarde asesinato del camarada Kishenji. Para ello, todas las fuerzas revolucionarias y democráticas tienen el deber de demostrarle al régimen fascista de Modi que no se van a callar ante el trato inhumano que sufren los presos políticos y frente al genocidio perpetrado en varios estados de la India bajo la "Operación Caza Verde" . 

Tenemos que luchar con uñas y dientes por la libertad de todos los presos políticos y, especialmente, Kobad Gandhy y el camarada Ajith, dos de los más importantes intelectuales comunistas de la India y del mundo. 

 El próximo 24 de noviembre de 2016 una ola de lucha y solidaridad mundial tiene que sacudir los cimientos del régimen fascista y genocida de Modi, hacerle sentir su aliento en el cuello, para demostrar que la guerra popular en la India no sólo pertenece a la gente de la India, sino al proletariado mundial. 

 El 24 de noviembre de 2016 convocamos a realizar acciones cerca de embajadas, consulados e instituciones similares, según las condiciones nacionales y locales en cada país, así como todo tipo de acciones que demuestren nuestra solidaridad proletaria con los presos políticos y  con la Guerra Popular en la India, además de nuestro rechazo absoluto al régimen fascista y genocida de Modi.

!Libertad para Ajith, Kobad Gandhy y todos los presos políticos en la India! 
¡Stop a la genocida Cacería Verde, Green Hunt! 
¡Abajo el régimen fascista y genocida de Modi! 
¡Apoyo a la Guerra Popular!"

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Comunicado del Comité Internacional de Apoyo a la Guerra Popular en la India


Comunicado del Comité Internacional de Apoyo a la Guerra Popular en la India
El Comité Internacional de Apoyo a la Guerra Popular en la India hace un llamado a todo el proletariado mundial, organizaciones revolucionarias y democráticas a participar activamente el 24 de noviembre de 2016, en la Campaña por la Libertad de los camaradas Ajith y Kobad Gandhy y todos los presos políticos de la India!.
El 24 de noviembre de 2016 se cumple el 5º Aniversario del miserable y cobarde asesinato del camarada Kishenji. Por eso todas las fuerzas revolucionarias y democráticas tenemos el deber de demostrar al régimen fascista y genocida de Modi que no nos quedaremos callados delante del trato inhumano que sufren los presos políticos, así como el genocidio que se está perpetrando en varios estados de la India enmascarado bajo la operación “cacería verde”.

Tenemos que luchar con uñas y dientes por la libertad de todos los presos políticos y en especial por Kobad Gandhy y el camarada Ajith, uno de los intelectuales comunistas más importantes de la India y del mundo.

Este 24 de noviembre de 2016, un trueno de lucha y solidaridad proveniente de todo el mundo, tiene que golpear los cimientos del régimen fascista y genocida de Modi para que sienta el aliento en su cuello, de que la Guerra Popular en la India no es solo de la India sino de todo el proletariado mundial.

El 24 de noviembre de 2016, llamamos a realizar acciones en la cercanía de las embajadas, consulados y otras instituciones similares según las condiciones nacionales y locales de cada caso, así como todo tipo de acciones que demuestren nuestra solidaridad proletaria con los presos políticos y con la Guerra Popular en la India, y nuestro rechazo más absoluto al régimen fascista y genocida de Modi.

!Libertad para Ajith, Kobad Gandhy y para todos los presos políticos de la India!
!Alto a la operación genocida “cacería verde”!
!Abajo el régimen fascista y genocida de Modi!
!Apoyar la Guerra Popular!.

Comité Internacional de Apoyo a la Guerra Popular en la India
ICSPWI
csgpindia@gmail.com
noviembre 2016

lunes, 31 de octubre de 2016

Comunicado con motivo del aniversario de la Revolución de Octubre: !Viva la Revolución de obreros, soldados y campesinos!

El 25 de octubre de 1917 del calendario ruso, 7 de noviembre en el calendario occidental, los trabajadores soviéticos tomaban el poder y lo ponían en manos de los soviets. El Comité Militar Revolucionario del Soviet de Petrogrado, integrado por los camaradas Sverdlov, Stalin, Bubnov, Utritski y Dzerzhinski, hacía la siguiente proclamación:



Desde aquel momento hasta la actualidad, los ladrones capitalistas, canallas terratenientes y párasitos burgueses no pueden más que temblar con la sola mención de las palabras Revolución o Comunismo y con la mera posibilidad de que los trabajadores se emancipen de su dictadura y vuelvan a tomar el control de su trabajo y de la riqueza producida para su propio beneficio y bienestar, tal y como sucedió entonces.

Hace noventa y nueve años, en los días previos a aquella fecha gloriosa, aquel Comité Militar

Revolucionario ya estaba preparando (desde el 29 de octubre de aquel año, 17 de octubre del calendario ruso) el alzamiento de obreros, campesinos y soldados contra el gobierno provisional, cuyo triunfo llevaría a construir un estado que cambiaría la historia del mundo y de la clase obrera mundial: el primer estado construido por los trabajadores, la República Soviética de Rusia (poco tiempo después, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas).

La Red de Blogs Comunistas celebra y conmemora el aniversario de aquel acontecimiento revolucionario que cambió la historia del mundo y demostró que los proletarios de la tierra pueden convertirse efectivamente en aquello que Marx demostrara era su principal función histórica: sepultureros de la burguesía.

Hoy, a pesar del retroceso que ha representado la restauración capitalista en la Unión Soviética y en la R.P. China, producto del triunfo de la burguesía y su ideología revisionista en la lucha de clases dentro del Socialismo, la toma del poder por los trabajadores rusos en noviembre de 1917, ilustrada en el decreto del Comité Militar Revolucionario que acompaña a esta entrada, ha de servir de ánimo para redoblar la esperanza de los oprimidos del mundo entero en que el mundo sin explotación del hombre por el hombre, el comunismo, está al alcance de nuestras manos, aunque para ello haya que superar los enormes los obstáculos e impedimentos históricos impuestos por el capitalismo, y levantarnos, recogiendo la bandera roja, tras cada aparente derrota, hasta la victoria final.

Desde la Red de Blogs Comunistas (RBC), como aquel 7 de noviembre de 1917 (25 de octubre en el calendario juliano) hiciera el Comité Militar Revolucionario del Soviet de Petrogrado, aclamamos:


!Viva la Revolución de los Obreros Soldados y Campesinos!

sábado, 22 de octubre de 2016

Comunicado del Comité Internacional de Apoyo a la Guerra Popular en la India sobre los actos del 50 Aniversario de la revuelta de Naxalbari

El Comité Internacional de Apoyo a la Guerra Popular en la India (ICSPWI) ha enviado el siguiente comunicado sobre los planes de organización con motivo del 50 Aniversario de la Revuelta de Naxalbari, que dió lugar al inicio de la Guerra Popular en la India (1967-2017), que en la Red de Blogs Comunistas hemos traducido al español:

***

Después de la consulta internacional sobre las decisiones tomadas en la reunión-debate del pasado 17
de septiembre en Italia, el plan final es esl siguiente:

1. Una prolongada y amplia campaña , concretizada en dos días de acción:

24 de noviembre de 2016 - 5° Aniversario del asesinato de Kishenji: Acciones en la cercanía de las embajadas, consulados y otras instituciones similares según las condiciones nacionales y locales de cada caso.

28 de enero de 2017 – manifestaciones comunes con discursos, música, y otros medios para pedir:

!Libertad para Ajith– Kobad Gandhy y para todos los presos políticos de la India! !Alto a la cacería verde! !Abajo el régimen fascista proimperialista de Modi! !Apoyo a la Guerra Popular!.

2

Invitar a un tour europeo a los representantes de la intelectualidad y de las organizaciones comprometidas en India contra la Cacería Verde y el régimen fascista de Modi -en la primavera de 2017-

3

Manifestaciones internacionales e internacionalistas en Europa con motivo del 50 Aniversario de la Revolución de Naxalbari (1967-2017) - probablemente en mayo de 2017

En una nueva reunión se organizará el tour y la manifestación - la fecha y el lugar donde tendrá lugar se comunicará en las próximas semanas.


ICSPWI
Octubre 2016
csgpindia@gmail.com

viernes, 7 de octubre de 2016

RBC: Dos artículos del periódico chileno El Pueblo

El diario El Pueblo es una publicación impresa mensual que busca apoyar y difundir las luchas populares, tanto de Chile, donde se putlica, como en el mundo. De tal forma, busca interpretar los hechos de actualidad, poniendo su grano de arena para elevar el debate ideológico y político con el fin de transformar nuestra sociedad.

La Red de Blogs Comunistas (RBC) quiere publicar aquí dos de los artículos aparecidos en su último número (septiembre 2016), ambos propuestos por su redacción.

El primero, sobre las luchas del pueblo mapuche desde una perspectiva de clase, "La lucha y resistencia mapuche muestra el rostro de clase del viejo Estado"  (Diario El Pueblo, nr.51, septiembre de 2016), en el que se analiza como la lucha mapuche implica la lucha contra el estado capitalista chileno, y su ejemplo repercute en las luchas de los trabajadores de este país.

El segundo, la editorial del periódico, "La lucha y resistencia mapuche muestra el rostro de clase del viejo Estado"  (Diario El Pueblo, nr.51, septiembre de 2016), en el que se describe como en Chile las dos mayorías parlamentarias, (Nueva Mayoría y Chile Vamos) actúan en realidad como "un Partido Único", defensores del estado surgido sin solución de continuidad de las entrañas de la dictadura pinochetista.




La lucha y resistencia mapuche muestra el rostro de clase del viejo Estado  (Diario El Pueblo, nr.51, septiembre de 2016)

La lucha mapuche, por tener como demanda fundamental la conquista de la tierra, logra develar de mejor forma el verdadero carácter de clase del Estado. Carácter que, lejos de representar el “bien común”, representa los intereses de una mínima parte de la población.

El Estado es el instrumento de poder para la dominación de clases, el gobierno es la administración del Estado.

Desde su origen, el Estado de Chile ha representado los intereses de clase de latifundistas, luego del imperialismo (capitales monopólicos extranjeros) y de la gran burguesía. En cuanto a su forma de gobierno, a veces muestra una careta demoliberal, que en lo fundamental implican elecciones y parlamento. Otras veces, una cara fascista que principalmente es la corporativización (control) de las organizaciones de masas, mayor centralización del poder y eliminación de las instituciones de representación demo-liberal. Es decir, la forma de gobierno puede cambiar manteniendo intacto el tipo de Estado.

Un ejemplo de lo anterior es el cambio del gobierno de Pinochet y la junta militar fascista al gobierno de Aylwin y la Concertación, hoy Nueva Mayoría. Pinochet lideró un gobierno que corporativizó las organizaciones del pueblo, aplastó la organización sindical y poblacional, generó las condiciones para implementar un programa de gobierno que atentaba contra cada derecho del pueblo y reprimió duramente a quien se le opusiera.

Con la Concertación se rehabilitaron las instituciones burguesas de representación, tales como el parlamento y la elección de cargos que antes eran designados, como por ejemplo los alcaldes. Pero eso no alteró el carácter de clase del Estado, pues se siguieron aplicando las mismas políticas antipopulares disfrazadas de democracia. La Concertación, tal como la junta militar fascista, continuó al servicio de latifundistas, imperialistas y la gran burguesía.

Hoy la Nueva Mayoría, hija bastarda de la Concertación de la que nadie quiere hacerse cargo, demuestra que en la Moneda siguen mandando las mismas clases sociales explotadoras. Veamos algunos ejemplos.

La Mesa de Diálogo en territorio mapuche busca legitimar la represión

El 7 de julio se realizó una reunión en que se daba inició a la Comisión Asesora Presidencial para La Araucanía, más conocida como la “Mesa de Diálogo”. El llamado “Comité Político” se apersonó en la ocasión, representado por los ministros Marcelo Díaz (PS) de la SEGEGOB, Nicolás Eyzaguirre (PPD) de la SEGPRES, Mario Fernández (DC) de Interior y Rodrigo Valdés (PPD) de Hacienda (PPD) y pusieron la pauta de lo que ha sido la mesa. También se nombró al obispo de Temuco, Héctor Vargas, quien oficia como “facilitador” de la mesa, aparentando un velo de imparcialidad y que la acción del gobierno tiene buenas intenciones para el pueblo mapuche.

En muchas ocasiones se han levantado mesas de diálogo con el objetivo político de frenar la lucha mapuche, legitimando la represión estatal y desviando la lucha hacia demandas burocráticas, para que no se toque ni un pelo de los intereses monopólicos.

Algunos asistentes de la mesa, plantearon la idea del reconocimiento constitucional de un Estado “plurinacional”, con representatividad parlamentaria y con medidas que fomenten la comercialización de productos originarios de la zona.

Otros están a la expectativa del pedazo de la torta Estatal que puedan obtener por la vía burocrática, tales como las organizaciones agrupadas en una supuesta mesa paralela, llamada Trawun, la cual es liderada por el alcalde Juan Carlos Reinao (ex CAM). Reinao declaró: “nosotros hemos analizado las distintas instancias de diá- logo, siempre hemos estado disponibles para el diálogo [...] hoy seguimos con la misma situación, estamos disponibles para el diálogo, pero si creo que este tema del conflicto mapuche, que tiene un contexto histórico, no estamos disponibles para improvisar” o sea no la rechazan si se hacen algunos arreglos.

Mapuches secuestrados

Voceros mapuche han calificado de “secuestrados” a los 11 detenidos por el caso denominado Luschinger Mackay. Y ¡claro!, pues el carácter del juicio quedó aún más en evidencia con la caída de las pruebas de la fiscalía contra los comuneros, cuyo fiscal Chiffelle no tuvo más que reconocer que no tiene las supuestas grabaciones de conversaciones de los imputados el día del incendio. A esto se suma el hostigamiento a la abogada de la Defensoría Penal, Manuela Royo, la que denunció la ausencia de imparcialidad por parte del fiscal acusador -Alberto Chiffelle-, acusándolo de racismo y discriminación. Los mismos comuneros han denunciado la total parcialidad con que actúa la Defensoría, donde los abogados que sostienen los principios de justicia y defensa de derechos de los mapuche, son hostigados y amedrentados.

Dirigentes detenidos

El caso más reciente es el de Rodrigo Curipan, werken de Lof Rankilko, donde la Defensoría no le avisó que debía presentarse. En menos de 24 horas fue detenido en Temuco con gran despliegue policial. La fuerte escolta policial lo entregó como si fuera un “trofeo”, al igual como le había sucedido en detenciones anteriores en Angol y Collipulli. Otro caso fue la desaparición y tortura de Víctor Queipul, lonko de la Comunidad Autónoma de Temucuicui.

Estos hechos son parte de cómo se expresa el problema de la tierra en nuestro país. Evidencia que la contradicción se agudiza entre latifundistas (de viejo y nuevo tipo) y el pueblo que lucha por tierra para vivir y trabajar. Problema que existe en el resto del país, pero que en esta zona se expresa de forma más aguda por la activa y creciente resistencia levantada por el pueblo mapuche. Recordemos que en Chile la alta concentración de la tierra está en manos de capitales extranjeros, tales como la yanqui Dole; de la gran burguesía, como en el caso de Matte (forestal Arauco) y Angelini (CELCO) y latifundistas como Ariztía. Son los mismos monopolios los que se coluden y financian a políticos corruptos que luego sirven a la represión del pueblo.

Por ello, la resistencia y lucha mapuche es una de las más avanzadas de nuestro pueblo. Por su persistencia, organización, coraje, aprendizaje y forja repercute en las otras luchas del pueblo. La anhelada autodeterminación del pueblo mapuche no se conseguirá nunca bajo este viejo Estado, porque eso implicaría renunciar a su carácter de clase. La avaricia monopólica no sabe de ninguna consideración y al contrario, no tiene escrúpulos en chupar la sangre del pueblo trabajador, tal como deja en evidencia el sistema de las AFP. El único camino del pueblo es la lucha revolucionaria y la unidad de todas sus demandas en un único torrente, esa es la tendencia que se palpa hoy en las calles y caminos de nuestro país.

El Partido único cuida el legado pinochetista (Diario El Pueblo, nr.51, septiembre de 2016, pág, 2)

En lo que va del 2016, las movilizaciones de las masas han demostrado que en Chile, los dos conglomerados (Nueva Mayoría y Chile Vamos) actúan como un Partido Único. No hay ninguna demanda popular que no encuentre a estos dos compinches tomados de las manos para defender las leyes más pinochetistas.

En materia laboral, el Partido Único Nueva Mayoría/Chile Vamos implementó la nueva Reforma
Laboral que atenta contra los derechos de los trabajadores, hasta al punto de obligarlos a trabajar cuando están en huelga. Lo que facilitó esta medida fue contar con el beneplácito de la dirigencia de la CUT, que hasta el momento se ha mantenido en el más absoluto silencio y sólo ha hablado para decir que en materia laboral, “Bachelet ha hecho avances”.

En el territorio mapuche, el Partido Único ha salido en defensa resuelta de los intereses de grandes terratenientes y combate a los mapuche, auténticos dueños de las tierras. En el sur de Chile, el viejo Estado ha traspasado millonadas para comprar tanques, drones, armas, etc., así como también para detener, hacer montajes, secuestrar y botar las casas de los comuneros con retroexcavadoras. Mientras Chile Vamos dice que los comuneros mapuches son terroristas, desde la Nueva Mayoría los tratan como delincuentes. De esta forma se coluden para criminalizar la justa lucha por la tierra y defender la propiedad terrateniente.

En educación, después de las promesas de gratuidad con las que la Nueva Mayoría traficó para ganar la elección, la misma ministra de educación ha dicho que no se puede conceder, que no hay dinero, etc. Coinciden en los hechos con Chile Vamos al ponerse contra los estudiantes. Revolución Democrática (que de revolucionarios y democráticos no tienen nada) posó aparentemente al margen de este Partido Único, pero pronto acomodaron a G. Jackson y los suyos en el mismísimo Ministerio de Educación, desde donde reprimieron a los estudiantes como en el 2011. Además, se gestó un nuevo golpe al profesorado y a los estudiantes, al proponer la reducción de la asignatura de Filosofía en tercero y cuarto medio.

Respecto a las AFP, el Partido Único concuerda que estas no deben cambiar en nada. Ha sido el mismo creador de las AFP en Chile, José Piñera, quien ha dicho que Bachelet no ha borrado una coma del sistema AFP y ha sido ella misma quien, por cadena nacional, ha ratificado que las AFP se mantendrán.

Es así como en Chile queda cada vez más clara la contradicción entre el pueblo y quienes se coluden para administrar el viejo Estado. Y en esta contradicción es el pueblo el que tiene la razón y una brillante perspectiva, mientras que las clases opresoras que gobiernan sólo representan podredumbre, lo que se debe enterrar para siempre.

Este 24 de agosto se dio inicio a las campañas del circo electoral en medio de una de las mayores crisis de las instituciones políticas del viejo Estado y su tropa de sinvergüenzas. Crisis que ha aumentado al salir a la luz que Chile Vamos y la Nueva Mayoría defienden un programa pinochetista, lo que se explica porque sus campañas son financiadas justamente por pinochetistas. Las boletas falsas demuestran como unos y otros iban a pedirle dinero a Ponce Lerou (yerno de Pinochet), situación en la que al falso progresista MEO le enrostraron “ir a pedirle dinero al asesino de su padre para financiar su campaña”.

Frente a esta crisis de la política burocrá- tica y electorera, surgen los oportunistas que quieren aprovechar la movilización de las masas para levantar sus candidaturas, tal como en el 2011 lo hicieron C. Vallejos, G. Jackson, G. Boric, I. Fuentes, entre otros. Pero tal como ellos, los nuevos “independientes” no servirán al pueblo y a sus luchas, sino que al contrario, servirán al viejo y podrido Estado. Estos “independientes” buscan hacer creer que votar es una forma de lucha y con campa- ñas electorales intentarán desmovilizar al pueblo. Así y aunque los electoreros hablen en contra de la Nueva Mayoría y Chile Vamos, en realidad le sirven como fuerza auxiliar, dando oxígeno a este cadáver insepulto que es el viejo Estado. A cambio de ello recibirán sus migajas.

Particularmente en Chile tenemos experiencias de sobra para demostrar que con las elecciones nada logra el pueblo, que las elecciones sólo le sirven a los ricos y a sus lacayos. Si no, ¿Por qué la prensa que nunca muestra ninguna movilización ni la verdad y oculta los crímenes de Estado, es la misma que insiste tanto en ir a votar? ¿Por qué los locales de votación son tomados días antes por los militares? ¿Por qué durante las elecciones “tan democrá- ticas” se prohíbe por ley que las personas se reúnan?

En distintos puntos del país, las masas dan muestra de que quieren organizarse y lo hacen de manera realmente democrática: en centros culturales, clubes deportivos, grupos musicales, marchas, etc. Y ya en ese nivel, aun pequeño de organización, Carabineros les controla la identidad, mientras la Municipalidad y las ONG’s le ofrecen un proyecto a cambio de una personalidad jurídica, buscando que su accionar siempre sea dentro de la legalidad. La legalidad de ricos. Es decir, aun a ese pequeño nivel de organización, el Estado ya nos asfixia.

Por lo tanto, es necesario aumentar el nivel de organización para elevar los niveles de lucha. Para organizarnos no necesitamos pedirle permiso a nadie e incluso en los pequeños niveles, ya debemos considerar que el viejo Estado y los oportunistas que le sirven son enemigos del pueblo. Solamente de esta forma avanzaremos, porque confiar en las elecciones es seguir confiando en los mismos que nos han engañado y se han reído de nosotros durante décadas